«Que la dramática situación de la pandemia del COVID-19 refuerce nuestros lazos de amistad y nos una todavía más en el servicio a la familia humana, asumiendo la cultura del diálogo como  camino; la colaboración común como conducta; el conocimiento recíproco como método y criterio». El Vaticano, a través del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, ha felicitado a los budistas por la fiesta de Vesakh, la tradición anual más importante de los seguidores de esta fe.

En un mensaje, titulado ‘Budistas y cristianos: Promovamos la cultura del cuidado y la solidaridad’, el cardenal Ayuso y el secretario, Kodithuwakku K. Indunil J., rezan para que «la fiesta  anual del nacimiento, la iluminación y el tránsito de Gautama Buda traiga alegría, serenidad y esperanza a los corazones de los budistas de todo el mundo».

Especialmente en estos momentos, en los que «la trágica situación mundial, marcada por la pandemia del COVIDI-19, insta a los  seguidores de todas las religiones a colaborar de maneras nuevas al servicio de la humanidad común«, al estilo de lo propuesto por Francisco en Fratelli Tutti. En la encíclica, afirma la nota, Bergoglio «reiteraba la urgencia de una solidaridad universal que hiciera posible que la humanidad superara junta las difíciles crisis por las que se ve amenazada, porque nadie se salva solo».

Valores y sabiduría compartidas

Y es que, para Ayuso, existen «muchos valores que compartimos y la sabiduría que sustenta la colaboración que deseamos, especialmente en tiempos difíciles como los actuales». «El sufrimiento  generado por la pandemia de COVID-19 nos ha hecho conscientes de la vulnerabilidad e interdependencia que compartimos«, recalca Roma, quien insiste en que «estamos llamados a descubrir y practicar la solidaridad que  encierran nuestras respectivas tradiciones religiosas».

Como ejemplos, el presidente del Consejo de Diálogo Interreligioso resalta la enseñanza budista sobre las Brahmavihāras (las Cuatro Actitudes Inconmensurables), que «nos ofrece un mensaje siempre válido de solidaridad y cuidado activo».

(RELIGIÓN DIGITAL)