Centro Ecuménico Misioneras de la Unidad / Encuentros "El Espinar"

XX Encuentro Ecuménico de "El Espinar"

El Encuentro ecuménico del 5-9 julio “de El Espinar”, espacio de encuentro y convivencia fraterna, de búsqueda y de conversión ecuménica, ha celebrado este año un aniversario doble: sus 20 años de vida compartidos por diferentes confesiones cristianas y el centenario de la Conferencia Misionera Mundial de Edimburgo 1910, que supuso el nacimiento del ecumenismo moderno.

Este año 2010, necesariamente, el encuentro “de El Espinar” se ha hecho eco de la celebración de este centenario de Edimburgo 1910. 

Mucho ha cambiado nuestra sociedad y también la iglesia desde entonces. Si en la reunión de Edimburgo 1910 el hilo conductor fue “la evangelización en esta generación”, el compromiso cien años después, es “dar testimonio de Cristo hoy”, en esta sociedad convulsiva y sometida continuamente a cambios vertiginosos.

Hoy, no se trata de evangelizar el mundo “en esta generación”, sino de hacer creíble el evangelio de Jesucristo en la misma sociedad pluricultural y plurireligiosa europea y española.

Misión, evangelización y unidad de la Iglesia están estrechamente unidos. Dar testimonio de Cristo nos aboca a abordar con decisión el escándalo de la división de la Iglesia y la búsqueda de la unidad, teniendo en cuenta, sobre todo, que esta unidad no significa de ninguna manera negar las diferencias.

No podemos olvidar, como se ha recordado en el “llamamiento común” de Edimburgo 2010, que hemos de comprometernos por la unidad por la que Cristo vivió y oró, y que “somos llamados a una constante cooperación, a hacer frente a las cuestiones controvertidas y a avanzar hacia una misión común. Somos interpelados a acogernos mutuamente en nuestra diversidad, afirmar nuestra pertenencia al único Cuerpo de Cristo a través del Bautismo, y reconocer nuestra necesidad de reciprocidad, cooperación, colaboración y trabajo en la misión, para que El mundo crea”.

Ahora, nosotros, hoy y aquí, nos preguntamos: “hacia dónde caminamos”. Hacia la unidad por la que Cristo oró. Pero somos nosotros mismos, Pueblo de Dios, que desde la cotidianidad nos abrimos al otro para conocerlo y amarlo más allá de las etiquetas, esteriotipos y prejuicios. Es en lo cotidiano donde el ESPIRITU SANTO nos capacita para la lucha y nos ayuda para encarar los desafíos de la vida engendrando continuamente en nuestros corazones el deseo de ser fieles a AQUEL que nos ha llamado.

Las ponencias de nuestro encuentro han desarrollado “la misión y la unidad en un contexto pluri-religioso” (P. Hector Vall S.J.; acentuando “la unidad como vocación y conversión” (Angel H. Ayllón, sacerdote), “el testimonio común” (Juan Pedro Cubero, sacerdote); “Biblia y misión” (José Luis Andavert, pastor protestante). Las reuniones de grupos, los talleres y mesas redondas han concretado más este mensaje ecuménico de “diálogo auténtico, compromiso respetuoso y testimonio humilde de la singularidad de Cristo” (Llamamiento común de Edimburgo 2010) en nuestra sociedad pluricultural y pluri-religiosa; con asistencia de miembros de varios lugares de España y de diferentes confesiones cristianas.