Entrevistas ecuménicas

Balance del diálogo ecuménico por el representante anglicano en Roma

Entrevista al obispo anglicano John Flack,
director del Centro Anglicano de Roma

[Publicado en ZENIT. 23 febrero 2004 y en InfoEkumene, Noticias Ecuménicas, nº. 64, 2 marzo de 2004]


 

«Anglicanos y católicos nos necesitamos». En esta afirmación se resume la entrevista concedida a Zenit por el obispo John Flack, recién llegado a Roma para ocupar la presidencia del Centro Anglicano de la ciudad.

 

Ha llegado a Roma en plena nueva era para la Comunión Anglicana. ¿Lo vive como una oportunidad para crecer en la fe?

Obispo Flack: Es apasionante estar en Roma en el inicio de una nueva era en la Comunión Anglicana desde que Rowan Williams ha empezado su ministerio como arzobispo de Canterbury. Es una persona con una autoridad inmensa teológica y espiritual que conducirá a la Comunión Anglicana de manera nueva. Es una oportunidad para mí y para tantos otros para crecer en la fe y en el conocimiento mutuo.

 

¿Se siente aún cercano a la Iglesia católica después de lo acontecido en la Comunión Anglicana recientemente [la ordenación de un obispo homosexual en Estados Unidos ha suscitado divisiones internas y externas]?

Siempre me he sentido cerca de la Iglesia católica, sobre todo desde que hice amistad con un sacerdote católico en mi primera parroquia. Me enseñó que estamos todos en el mismo viaje, y que la base de la labor ecuménica es la amistad.

No creo que los recientes acontecimientos en la Comunión Anglicana nos distancien de la Iglesia católica. Si afrontamos las diferencias juntos, nuestra amistad se estrechará y crecerá.

 

Es más importante lo que une anglicanos y católicos que lo que les separa?

Es mucho más grande lo que une a anglicanos y católicos que lo que los divide. Compartimos las mismas creencias básicas del Credo. Creemos en la Iglesia como institución divina. Aceptamos las Escrituras y los sacramentos, que yacen en el corazón de nuestra vida. Tenemos el ministerio ordenado episcopal. Y nos necesitamos.

 

¿Cómo ve el pontificado actual en relación al diálogo entre anglicanos y católicos?

El Papa Juan Pablo II ha ejercido un papado significativo. Es venerado como un gran líder espiritual por católicos y también por anglicanos. Muchos de nosotros recordamos su visita al Reino Unido en 1982. Ha mantenido una buena amistad con cuatro arzobispos de Canterbury: Donald Coggan, Robert Runcie, George Carey y ahora con Rowan Williams. Los anglicanos lo ven como un gran Papa y dan gracias por él.

 

¿La unidad visible entre las dos confesiones está cerca?

La unidad visible entre las dos comuniones todavía está un poco lejos. Tenemos que recordar que buscamos la unidad, no la uniformidad.

Si podemos empezar a mirar la diversidad de costumbres de modo positivo en lugar de negativo, nos moveremos hacia la unidad más deprisa.

 

¿Qué lección se debe aprender a partir de la reciente situación en la Comunión Anglicana?

Los anglicanos tienen que prestar atención particular a vivir como comunión. Mientras valoramos nuestra independencia y nuestra diversidad en tanto que 38 provincias distintas, tenemos que incrementar las cosas que nos unen juntos como comunión. En particular miramos a nuestro nuevo arzobispo para dirigir este proceso.

 

Desde el Centro Anglicano en Roma, ¿cómo espera que avance el diálogo con los católicos?

Los laicos en ambas comuniones (anglicanos y católicos, n.d.r.) están generalmente más convencidos y se preocupan más por la unidad cristiana que nuestros líderes.

Quiero que el Centro Anglicano en Roma aliente la relación entre laicos de las dos tradiciones.

Espero que visitantes de la Iglesia católica y de la Iglesia anglicana de todo el mundo participen en discusiones en nuestro centro. Valoro de manera especial en Roma la labor del Movimiento de los Focolares y de la Comunidad de San Egidio en esta línea.