Entrevistas ecuménicas

Mientras no se vuelva a la situación anterior, al cisma de 1054, no habrá plena unión

Entrevista con el P. Teófilo Moldován, sacerdote ortodoxo

[Realizada por D. José Luís Díez Moreno, Director de "Pastoral Ecuménica"
y Publicada en "Ecclesia", el 19 de enero de 2008]


 

LA ACOGIDA ENTRE CATÓLICOS Y ORTODOXOS CONDUCIRÁ A LA UNIDAD

TeofiloMoldovan


La Iglesia Ortodoxa Rumana ha sido noticia por varios acontecimientos ecuménicos. El más notable, conocido ya 
por todos, la celebración de la III Asamblea Ecuménica Europea en la ciudad de Sibiu. Evento singular lo ha constituido la entronización del nuevo Patriarca, Dr. Daniel Cibotea, sucesor del fallecido Teoctist, de gran trayectoria ecuménica. No de escaso contenido ecuménico para España resulta la masiva llegada a nuestro suelo de rumanos, procedentes de una Iglesia Ortodoxa situada entre Oriente y Occidente, entre la cultura bizantina y la latina y ecuménica por las diversas Iglesias y culturas asentadas allí. El P. Teófilo Moldovan, sacerdote ortodoxo, que vive entre nosotros desde 1976 . párroco de la iglesia ortodoxa rumana en Madrid, “Santísima Virgen María”, habla para ECLESIA sobre algunos de estos acontecimientos.

 

 


LA RUMANA, UNA IGLESIA ECUMÉNICA


Sibiu ha sido elegida para la III Asamblea Ecuménica Europea –nos dice- porque se ha distinguido por sus Facultades Teológicas, ortodoxa y protestante, y su actividad ecuménica, espiritual y práctica, incluso con anterioridad al Movimiento Ecuménico, a nivel de jerarquias, profesores, alumnos, sacerdotes y fieles de las respectivas Iglesias: ortodoxa, protestante y católica. El Ecumenismo Rumano ha recibido su premio en Sibiu.

 

Se han sucedido en su país, de bases ecuménicas tan profunda, otros acontecimientos eclesiales y ecuménicos, como la entronización del nuevo Patriarca Cibotea, sucesor de Teoctist...

El Patriarca Teoctist fue un hombre tranquilo y firme en sus principios de fe y moral. Era un hombre de Dios, jerarca de paz y unidad. Desde su ordenación episcopal, en 1950, demostró talante ecuménico y consiguió el estudio de ecumenismo en Facultades y Seminarios, la práctica ecuménica en las parroquias y especialmente en los sacerdotes que ejercían en el extranjero. Es el auténtico representante del ecumenismo ortodoxo rumano. Tras la caída del comunismo comunicó un nuevo rumbo a la Iglesia y se distinguió por su hospitalidad, por lo que Rumanía ha sido privilegiada en congresos ecuménicos internacionales. Él mismo predicaba en las Semanas de la Unidad en Bucarest. Fundó la Cáritas Interconfesional, promocionó las Jornadas Interconfesionales, en las que, varias veces al año y de forma rotativa, las organizaban obispos, teólogos y ecumenismtas ortodoxos, católicos y protestantes. Exponente de su ecumenismo fue la histórica visita de Su Santidad Juan Pablo II a Bucarest en mayo de 1999.

No hay que olvidar que el P. Moldovan hizo su doctorado en teología ortodoxa en la ciudad de Sibiu, que ha vivido siempre en la línea ecuménica de esa ciudad, que asistió a la visita de Juan Pablo II a Rumanía y que, según se tiene por cierto, en conversación con el Patriarca Teoctist acentuó la necesidad de un serio acercamiento hacia la unidad de católicos y ortodoxos rumanos. Es un entusiasta trabajador del ecumenismo y conocido del nuevo Patriarca, a quien saludamos nosotros mismos durante la Aamblea de Sibiu.

Discípulo del Patriarca Teoctist ,–continúa el profesor Teófil Moldovan-, fruto del ecumenismo, Dr. en Teología Ortodoxa, Católica y Protestante por Facultades Teológicas de Alemania Federal, Francia y Suiza, el actual Patriarca Cibotea, con su experiencia docente y pastoral, conducirá la tarea ecuménica hacia ámplios horizontes. En su discurso de entronización señaló este deseo. Influirán mucho sus excelentes relaciones con las Iglesias de Europa, Consejo Ecuménico de las Iglesias, etc. El ecumenismo será también una prioridad pastoral.

 


¿CÓMO VA LA UNIDAD?


Gran conocedor de la Iglesia Católica por su sestudios en la Universidad Pontificia de Salamanca (1976-79), el Dr Teofil Moldovan toma el pulso del movimiento ecuménico en ambas Iglesias en el momento actual.

Sobre la base de un patrimonio común desde el primer milenio, salvo excepciones surgidas de la Iglesia Católica después de la separación del 1054, en las dos Iglesias han surgido significativos frutos del Diálogo Teológico de la Comisión Mixta (1980-2007) y toda mi esperanza reside en los trabajos inmediatos de esta Comisión bilateral para delimitar las diferencias aún existentes. En la actualidad con la secularización ,el indiferentismo religioso, la invasión de los Nuevos Movimientos Religiosos y su proselitismo, somos un antitestimonio para el mundo. Hace falta un cambio de mentalidad y de caridad de muchas de nuestras jerarquias respectivas, teólogos e incluso de muchos con cargos ecuménicos.

 

Se ha puesto una vez más de manifiesto en Sibiu la falta de unidad en la imposibilidad de una única Eucaristía. ¿Cómo interpreta este deseo de unidad plena en una sola Eucaristía y la lejanía de su consecución?

Es el problema más espinoso. Seré directo: mientras no se realice la plena reconciliación, volviendo a la situación anterior al cisma de 1054, entre las Iglesias no habrá posibilidad de plena participación en una única Eucaristía, cuando en ambas creemos en la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Es mucho más difícil, cuando no imposible, con los no católicos y no ortodoxos. Citando la Dominus Iesus,si no existe auténtica sucesión apostólica, no hay sacramento del Orden y surge la pregunta:¿Quién puede celebrar válidamente la Divina Eucaristía?. Aquí tiene mucho que hacer el diálogo teológico.

 


RUMANOS POR DOQUIER


En 1976, por intercambios en estudios teológicos Iglesia Católica- Iglesia Ortodoxa Rumana, el profesor Teofil Moldovan cursaba su doctorado en la Pontificia de Salamanca, finalizado en 1980 con su tesis acerca de “Liturgia Hispánica Visigótica-Mozárabe”. En esos años exilados rumanos erigieron canónicamente su parroquia de la Santísima Virgen María,en Madrid, y lograron que el Patriarca Justin Moisescu de Rumanía le nombrara párroco, en cuyo ministerio permanece. Muy pronto obtuvo cargos en importantes instituciones católicas: profesor de Teologías Orientales, desde 1987 en el Seminario de Madrid, luego Facultad Teológica de San Dámaso; profesor en el Centro de Estudios Universitarios “San Pablo-CEU” y Luis Vives, desde 1978; y desde 1989 a 2005 trabajó en el Secretariado de Relciones Interconfesionales de la CEE.

En España –subraya- llevo casi una voda y Madrid ha cambiado mi destino y la suerte. Desde aquel número de fieles en el inicio de mi actividad pastoral, en Madrid y Barcelona, hasta 1990 con la caída del sistema comunista, la presencia de fieles rumanos ha aumentado sensiblemente. Ahora hemos experimentado algo insólito, un elevadísimo número de rumanos en Madrid y en toda España. Son 36 las parroquias de ortodoxos rumanos en otras tantas ciudades españolas. Vivimos un drama, pues en Madrid necesitamos un templo, un auténtico Centro Pastoral-Cultural Rumano. Por la gracia de Dios y la buena voluntad de muchos no estamos mal del todo. Los domingos celebramos la Divina Liturgia con una gran afluencia de participantes: niños, jóvenes, adultos. Contamos también con un buen Grupo Coral.

 

¿Cómo son sus relaciones con la Iglesia Católica y con las otras Iglesias en España?

Desde la llegada a España mis relaciones con la Iglesia Católica han sido muy buenas, como lo prueban las actividades que he desarrollado. El gran ecumenista, Mons. Pierre Duprey, decía: “El P. Teófilo Moldovan es el único sacerdote ortodoxo del mundo que trabaja en importantísimas instituciones católicas”. He tenido siempre las mejores relaciones con la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Constantinopla, con la Iglesia Anglicana, IERE, con la Iglesia Evangélica Española, IEE y no señalo personas para no olvidar a nadie, pues la hermosa labor ecuménica que desarrollábamos juntos años atrás ha creado unas relaciones cordiales. Hoy, desgraciadamente, una actitud semejante no existe. Sigo creyendo en la necesidad y los valores universales del ecumenismo, salvo que el ecumenismo es obra de personas y con cargos especiales en la Iglesia.

 

Dado el número de rumanos en España, ¿no serán las relaciones entre la Iglesia Católica e Iglesia Ortodoxa un gran paso en nuestro ecumenismo?

No depende de quienes tenemos una profunda actividad ecuménica en España. Desconozco la actitud y preparación ecuménica de los sacerdotes ortodoxos llegados. Es cierto que son invitados a actos ecuménicos por los católicos. Luego depende de la Iglesia Católica, sobre todo de los delegados diocesanos, según el Directorio de Ecumenismo.

 


VENID, PODEMOS COMPARTIR NUESTRA ESPIRITUALIDAD


La evangelización es común a todas las Iglesias. ¿Cómo puede participar la Ortodoxia rumana en la evangelización de España?

Es estrictamente necesario que los ortodoxos desarrollemos una eficaz labor pastoral para atender y formar a nuestros fieles y que aprecien los valores de la Iglesias Católica y compartir con los católicos lo que es posible. Las Iglesias deben respetarse y no acudir al proselitismo y menos a desacreditar a los otros. Respetar las tradiciones y reconocer recíprocamente el patrimonio de sus valores teológicos, sacramentales, espirituales, tradiciones, cultura....crea puntos de contacto. Invitaciones entre sacerdotes y entre fieles de ambas Iglesias a acontecimientos de la vida familiar crean un ambiente cristiano de paz y concordia. La caridad y el buen ejemplo crean ambiente de auténtica evangelización. La dificultad actual reside en la ignorancia y equivocadas tendencias: los católicos desconocen los valores de los ortodoxos y viceversa. La nueva evangelización exige partir de actitudes ecuménicas. Así los fieles cosecharán mejores frutos.

 

¿Qué aportaciones puede hacer su Iglesia en la espiritualidad?

Lo que se desconoce no se aprecia. Los cristianos ortodoxos de Rito Bizantino conservamos con esmero nuestro patrimonio espiritual y ritos litúrgicos. Nuestra “Lex credendi” es nuestra “Lex orandi”. Se trata de un patrimonio inalterado del primer milenio cristiano. Unitatis Redintegratio, nº 15, dice: “ Tengan todos presente que el conocer, venerar, conservar y favorecer el riquísimo patrimonio litúrgico y espiritual de los Orientales es de la máxima importancia para conservar fielmente la plenitud de las tradiciones cristianas y para conseguir la reconciliación de los cristianos orientales y occidentales”. Al participar en nuestras celebraciones, oramos juntos y llegamos a conocer y apreciar nuestras tradiciones espirituales. Venid y ved, podemos rezar y compartir nuestra espiritualidad.

 

¿Qué diría a los católicos y qué a los ortodoxos para un testimonio común y un considerable avance ecuménico?

Tras el establecimiento de nuestra parroquia venimos ofreciendo a nuestros fieles formación ecuménica. Un ejemplo de ese ecumenismo resplandece en nuestra iglesia en Madrid. Durante años (1980-2000) gozamos de la hospitalidad litúrgica en la parroquia católica del Santísimo Redentor, de los Padres Redentoristas, en la calle de Félix Boix. Ha sido un ecumenismo total: compartíamos en ocasiones el púlpito, participábamos en nuestras fiestas respectivas, todo lo teníamos en común como los primeros cristianos: Cáritas parroquial atendía a los rumanos, los matrimonios mixtos se celebraban solemnemente, nos separaba sólo la pared entre la capilla donde se celebraba el culto ortodoxo y la parroquia católica, teníamos el mismo “sagrario” y muy a menudo el sacerdote rumano y su familia eran invitados a la comida con la Comunidad de los Padres Redentoristas.

Aconsejaría, pues, a los ortodoxos que procedan así con sus amigos y familias católicas españolas e igualmente a los católicos españoles con sus amigos ortodoxos rumanos, participando en sus respectivas celebraciones litúrgicas. El amor recíproco será el artífice de la unidad.