Las iglesias de Europa se preparan para celebrar los 20 años de la firma de la Carta Ecuménica Europea, con el cardenal Angelo Bagnasco y otros agradeciendo a Dios los avances realizados por el movimiento ecuménico mundial.

El 22 de abril las Iglesias europeas celebran el 20º aniversario de la «Charta Oecumenica», la Carta Ecuménica Europea firmada en 2001 por los presidentes del Consejo de Conferencias Episcopales Europeas (CCEE) y de la Conferencia de Iglesias Europeas (CEC) para promover una colaboración más estrecha y el diálogo ecuménico en Europa.

La contribución de la Charta Oecumenica al ecumenismo

En vísperas de este aniversario, el cardenal Angelo Bagnasco, presidente de la CCEE, y el reverendo Christian Krieger, presidente de la CEC, han emitido una declaración conjunta en la que dan gracias a Dios por la paz experimentada y por los logros del movimiento ecuménico mundial, concretamente «en ámbitos de la vida cotidiana como el testimonio y la acción conjunta en el ecumenismo local, así como en los matrimonios intereclesiales», pero también a nivel teológico. «Han florecido varias iniciativas interconfesionales», señala la declaración. «Las Iglesias han reforzado su trabajo por un mundo justo y pacífico (…) y han aumentado sus esfuerzos por el cuidado de la creación». Según el cardenal Bagnasco y el reverendo Krieger, «el mensaje de la Charta Oecumenica ha contribuido y dado nuevo vigor a este crecimiento y transformación». 

Nuevos retos

Al mismo tiempo, los dos líderes de la Iglesia europea señalan que las Iglesias y las sociedades siguen siendo desafiadas por el pecado y las divisiones humanas: las viejas y nuevas divisiones eclesiásticas necesitan ser sanadas y las desigualdades sociales y económicas exigen la transformación de nuestras actitudes y estructuras, escriben. También señalan las actuales «amenazas a la democracia y al medio ambiente natural», que exigen una renovada atención a la vida en su conjunto, y el «resurgimiento de los conflictos armados y los ataques terroristas en algunas partes del continente», que necesitan «arrepentimiento, perdón y justicia».

Compromiso renovado para fortalecer la comunión cristiana y la paz

Ante estas realidades y en medio de la pandemia del Covid-19, las Iglesias europeas «reafirman, juntas y con espíritu de unidad» su compromiso de dar testimonio de Cristo como nuestro Salvador. Aunque reconocen que la unidad de los cristianos no es fruto únicamente de los esfuerzos humanos, el cardenal Bagnasco y el reverendo Krieger señalan finalmente que la unidad «debe ser perceptible en este mundo». Para ello, reiteran su compromiso de fortalecer su comunión «a través de la oración y la acción común», al tiempo que promueven la justicia y la paz en el mundo.

Doce objetivos

La «Charta Oecumenica» es el primer documento conjunto publicado por las Iglesias europeas en los últimos mil años. Firmada en Estrasburgo el 22 de abril de 2001 por el cardenal Miloslav Vlk y Jeremias, y traducida a 24 idiomas, establece doce objetivos, también con vistas al proceso de integración europea. Entre ellos: proclamar juntos el Evangelio; responder a la llamada a la unidad; trabajar juntos; rezar juntos; continuar el diálogo; reconciliar a los pueblos y las culturas; contribuir a la formación de Europa; salvaguardar la creación; profundizar en la comunión con el judaísmo; promover las relaciones con el Islam y otras religiones y visiones del mundo.

(Vatican News)