Cartas Pastorales de los Obispos de España

Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2019

Se­ma­na de Ora­ción por la Uni­dad de los Cris­tia­nos

SaizMenesesJosepAngelLos cristianos de Indonesia, un país de comunidades cristianas minoritarias y de mayoría social musulmana, han sido los encargados de preparar los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de este año 2019. Nos proponen el siguiente lema para inspirar nuestra oración y nuestras actividades en esta semana: «Actúa siempre con toda justicia» (Dt 16, 20). En nuestro lenguaje común, justicia significa dar a cada uno lo […]

Des­gra­cia­da­men­te so­mos tes­ti­gos de las mu­chas in­jus­ti­cias que se co­me­ten en nues­tro mun­do, unas que tie­nen su raíz en ele­men­tos ex­ter­nos a la per­so­na, y otras que tie­nen su ori­gen en el in­te­rior del co­ra­zón hu­mano. La Sa­gra­da Es­cri­tu­ra nos en­se­ña la pro­fun­da re­la­ción que hay en­tre la fe en Dios y la jus­ti­cia para con el pró­ji­mo. La fe en Dios com­por­ta la acep­ta­ción ple­na de su vo­lun­tad y de ahí de­ri­va la obli­ga­ción de una re­la­ción de equi­dad con el pró­ji­mo, más aún, de vi­vir como miem­bros to­dos del pue­blo es­co­gi­do, y de que no que­den des­aten­di­dos los huér­fa­nos y las viu­das, los po­bres y los fo­ras­te­ros. Dios es­cu­cha el cla­mor del ne­ce­si­ta­do y pide jus­ti­cia para con él. Para avan­zar por ca­mi­nos de jus­ti­cia es ne­ce­sa­rio sa­lir de uno mis­mo, del ego­cen­tris­mo, del egoís­mo, que aca­ba ge­ne­ran­do unas re­la­cio­nes in­jus­tas con los de­más, en to­dos los ám­bi­tos, sean de re­la­ción per­so­nal, o ins­ti­tu­cio­nal, o en­tre paí­ses.

El evan­ge­lio res­pon­de a la sed de jus­ti­cia que está pre­sen­te en lo más pro­fun­do del co­ra­zón hu­mano. El cris­tiano tie­ne la res­pon­sa­bi­li­dad de tra­ba­jar en la cons­truc­ción de una so­cie­dad más jus­ta y so­li­da­ria, don­de cada per­so­na pue­da dis­po­ner de lo ne­ce­sa­rio para vi­vir con dig­ni­dad. La lu­cha por la jus­ti­cia es una par­te esen­cial de la mi­sión evan­ge­li­za­do­ra de la Igle­sia. Tra­ba­jar por la jus­ti­cia es al mis­mo tiem­po un de­re­cho y un de­ber, y la Igle­sia está lla­ma­da a tra­ba­jar a fa­vor de la jus­ti­cia en nues­tro mun­do. La pro­mo­ción de la jus­ti­cia y del desa­rro­llo hu­mano fa­ci­li­ta­rá las re­la­cio­nes en­tre las per­so­nas y en­tre los pue­blos, y pro­pi­cia­rá la cons­truc­ción de la paz y la uni­dad.

La uni­dad de los cris­tia­nos se cons­tru­ye tam­bién des­de la jus­ti­cia. En la Sa­gra­da Es­cri­tu­ra en­con­tra­mos el fun­da­men­to más pro­fun­do de las le­yes jus­tas que ri­gen la vida so­cial, que no han ser con­tra­rias a la ley de Dios. El fiel cre­yen­te cum­ple por en­ci­ma de todo los man­da­mien­tos de la ley de Dios y tam­bién cum­ple aque­llas le­yes hu­ma­nas que con­cre­tan y ex­pli­ci­tan es­tos man­da­mien­tos.

Vi­vi­mos en unos tiem­pos y en me­dio de unas si­tua­cio­nes de gran com­ple­ji­dad, en las que no re­sul­ta fá­cil la con­cor­dia, a ve­ces ni si­quie­ra la con­vi­ven­cia. No po­de­mos caer en el desáni­mo ni en la des­es­pe­ran­za por el he­cho de que to­da­vía no se haya lo­gra­do la uni­dad vi­si­ble de las con­fe­sio­nes cris­tia­nas. He­mos de se­guir pi­dien­do al Se­ñor el don de la uni­dad ple­na, que es don suyo, y he­mos de se­guir ten­dien­do puen­tes de fra­ter­ni­dad y co­la­bo­ra­ción en pos de esa uni­dad. En esta pe­re­gri­na­ción, se­gui­re­mos tra­ba­jan­do por el en­ten­di­mien­to en­tre las per­so­nas y los pue­blos, en la cons­truc­ción del Reino de Dios, que es reino de amor y de gra­cia, de jus­ti­cia y de paz.

+Jo­sep Àngel Saiz Me­ne­ses
Obis­po de Te­rras­sa.